Archivo para araña

MAYDAY – MAYDAY – MAYDAY.

Posted in Uncategorized with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 18/02/2011 by retovueltaalmundo

Bueno, señoras y señores; mi situación es catastrófica.

Que nadie se alarme, no me estoy muriendo, pero a veces se ve uno en la necesidad de hablar claro.

Antes de nada quisiera aclarar algo acerca de la tontería de la araña, porque veo que ha dado lugar a las más diversas interpretaciones y no quiero que nadie piense que me he vuelto loco.

Yo tengo una carpeta donde escribo sandeces de esta índole cuando preciso de algún desahogo y lo hago con el mismo espíritu e intención con la que otro marcharía a un bar a meterse un par de güisquis entre pecho y espalda.  En mi caso,  además de que me dejarían peor,  yo ahora mismo las copas ni las podría pagar,  de modo que me siento y escribo estas cosas; naturalmente sin propósito de que nadie las lea. Y ya voy teniendo una buena colección.

El domingo por la noche no había forma  de dormir. Fui al baño, vi a la araña otra vez y me senté a escribir; y en lugar de ir a la carpeta fue a parar al blog.  Sentía la necesidad de publicar una entrada, pero sinceramente, estaba bloqueado.

Cometí esa imprudencia, lo siento. Eso es todo.

Volviendo al tema de mi situación; tengo tantos problemas que considero ocioso enumerarlos ahora,  además de que cada uno tendrá los suyos y muchos probablemente más graves, y no vamos a entrar aquí en la tan recurrente competición por ver quién esta mas jodido.

Como ya no tengo problemas de amor y de salud tampoco, excepto los de salud mental que tan amablemente me diagnostican, tal y como enumeran en la famosa canción ya solo me quedan los de dinero; los que su ausencia ocasiona, claro está; que no es el caso que pierda el sueño por no saber dónde invertir estos o aquellos miles. El caso es que estoy pasando graves apuros.

Y la verdad es que yo, personalmente, apenas preciso de una ridícula cantidad. Habiendo tenido de todo, últimamente he aprendido a vivir con lo mínimo;  y si esta precariedad es un trámite más en la consecución del proyecto que me anima, la puedo sobrellevar con una amplia sonrisa y hasta reírme abiertamente  de los avatares, a veces cómicos, que en el día a día te depara. Además me sirve de entrenamiento. No es éste mi drama.

Pero cuando esa precariedad ya empieza a afectar a otros el asunto cambia radicalmente y la sonrisa se te hiela en los labios. Y los míos ya llevan algunos meses cianóticos, y es que este invierno está siendo muy duro.

Yo, aparte de mi exigua manutención tengo unas obligaciones mensuales que atender (no sé si os sonará la palabra hipoteca)  como casi todo el mundo,  y cuyo retraso amenaza directamente a mi familia. Es mi espada de Damocles, es mi canto vespertino, mi canto matutino, contigo me acuesto, contigo me levanto, con la Virgen María y el espíritu Santo…pues así.   Además, al tener el barco del proyecto inicial desmontado en un local, ese que yo llamaba “el astillero” y no haber llegado a buen fin las gestiones para que el Ayuntamiento tomase el arriendo a su nombre, he acabado contrayendo deudas en el pueblo.

Es cierto que voluntariamente rechacé la subvención de 6000 euros en efectivo que el Ayuntamiento me concedía (para mí en aquel momento toda una fortuna), y cuando tenga oportunidad de explicar tan insólito proceder creo que todo el mundo me entenderá y que cualquiera hubiera hecho lo mismo en mi situación.

Dicho esto, y como contrapunto que ahora podría rayar en el absurdo, tengo que aclarar que lo explicado no implica que vaya a renunciar a mi proyecto. Es más, estoy perfectamente dispuesto a zarpar para esta primera vuelta con escalas prácticamente con lo puesto, equipando el barco con material de segunda mano y embarcando mis herramientas para, como se suele decir, “buscarme la vida” en aquella parte del mundo donde sea menester.

Eso sí, antes de zarpar tengo que dejar resueltos los problemas antes mencionados, y en el caso de los que atañen a mi familia, cuando menos durante el tiempo que vaya a estar en travesía. Este es mi objetivo y la condición ineludible, y tal vez la razón de que me sincere en estas líneas.

Alguien se preguntará de qué vivo, como hago para sobrevivir y atender, mal que bien y casi siempre con onerosos retrasos, a las obligaciones que antes he mencionado. Pues hago de casi todo: Careno barcos, los lijo, los pinto, hago reparaciones en fibra, (en realidad reparo lo que sea necesario), armo mástiles, doy clases particulares de vela o de navegación, hago de patrón si se me requiere, traslado barcos de un puerto a otro, los reviso y pongo a punto para el traslado y en fin, cualquier cosa para lo que se me solicite. Tengo herramienta y una vieja furgoneta y me puedo mover. Pero puedo hacer otras muchas cosas. La empresa que yo tenía y mi trabajo “de siempre” eran un estudio de interiorismo y una ebanistería, y mi faena cotidiana proyectar reformas y diseñar interiores y mobiliario personalizados, además de llevar las obras y toda aquella locura de los gremios, desde la tabiquería hasta la última tela de una cortina. En consecuencia no tengo problema en instalar unos muebles, montar un suelo de tarima o una cocina, o diseñarlos y preparar los planos. Y lo que no sé hacer lo aprendo rápidamente si es necesario.

Algunos, en algún comentario a este blog, me habéis preguntado en ocasiones en qué me podríais ayudar. Ahora de verdad necesito ayuda.

También alguien me animaba en otro comentario a que pusiera un nº de cuenta, imagino que para recibir pequeñas ayudas o donaciones. Esto es algo que no voy a hacer. Si alguien hubiera querido o quisiera ayudarme de esa forma imagino que ya habría encontrado los medios de hacerlo.

Lo que si voy a hacer y de hecho estoy haciendo es aprovechar que sois muchos los que leéis este blog cada día para pediros que si necesitáis o conocéis quien pueda necesitar de alguno de los trabajos que he mencionado me tengáis en cuenta. Y espero que aprovechar esto no se considere un abuso, pero lo cierto es que necesito trabajar mucho más, lo que sea necesario; y que de tratarse de un dinero destinado a mi persona no me hubiera atrevido jamás a escribir estas líneas.

Hay otra actividad que vengo realizando y de la que no he hablado hasta ahora. El pasado mes de Noviembre el propietario de una pequeña editorial náutica leyó los apuntes de mis cuadernos de bitácora durante mi travesía en solitario de Septiembre. Para mi sorpresa me propuso que escribiera un libro, cosa que me pareció en principio fuera de lugar, tanto por la entidad de la travesía como por mi supuesta competencia como escritor. Estábamos hablando de un libro y no de una entrada de un blog o un artículo. Pero me convenció y como las noches son largas y las paso prácticamente insomne poco a poco empecé sin demasiada convicción. A fecha de hoy “aquello” ya tiene 110 páginas y empieza a tomar la apariencia de una realidad, pero preferiría hablar de ello en otra ocasión.  Ahora lo que me quita el sueño es mucho más prosaico y tiene que ver con lo que os contado más arriba.

Sé que esta entrada ha sido muy larga así que os agradezco vuestra paciencia.

Dejo aquí mi correo personal por si alguien quisiera ponerse en contacto conmigo:

sailmiranda@gmail.com

Quiero añadir aquí, en previsión de posibles problemas, que el que suscribe y después de grandes esfuerzos tiene dada de alta su actividad en Hacienda, en la Seguridad Social y suscrito un seguro de Responsabilidad Civil para cubrir sus trabajos.

Luis Miranda, a 17 de Febrero de 2011, desde el Vito.

Anuncios

UNA SÓLIDA BASE

Posted in Trabajos en el barco with tags , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , on 29/05/2010 by retovueltaalmundo

      

     

Antes de poder traer el “Pilar Ortiz” desde el varadero hasta el pequeño “astillero”, ademas del problema de contratar el camión con grúa habia otro asunto que resolver. Necesitabamos una base o cuna donde apoyarlo al llegar alli, ya que un barco no se puede dejar directamente en el suelo. Además, esta base debia cumplir unos requisitos que los apoyos corrientes a base de patas o puntales que se utilizan normalmente en los varaderos no cumplen. En ellos siempre hay cuatro o más puntos de la carena que permanecen ocultos e inaccesibles donde el casco se apoya y que no permiten nunca trabajar en él sin solución de continuidad y hay que ir levantando el barco y cambiando estos apoyos de sitio. 

 Con el tipo de trabajo a realizar en el “Pilar Ortiz” esto resulta inadmisible, asi que la primera condición que debia reunir este soporte es que dejase totalmente accesible el casco en todos sus puntos. El tener desmontada la orza facilita mucho las cosas en este aspecto. 

 La segunda es que fuese lo suficientemente sólido, rígido y estable para soportar el peso del barco y los momentos de vuelco transversal a pesar de un área de apoyo tan pequeña y prácticamente limitada a su eje longuitudinal. En cualquier caso, estos pares de vuelco son facilmente anulables bloqueando el barco con puntales horizontales desde la regala de aluminio a las paredes del “astillero”, que quedan a metro ochenta de la manga máxima.   

 La tercera es que permita acercarse al casco durante el trabajo desde cualquier ángulo y con el menor estorbo.   

 La cuarta, que sirva de soporte tanto al casco como a la orza, para poder trabajar sobre ella teniendola invertida y accesible en todos sus puntos.   

  La quinta, y ya acabamos, es que sus apoyos fuesen facilmente regulables en altura para ponerlo perfectamente a nivel sobre la irregular solera de hormigón del “astillero”.   

  Y aun me olvidaba de una última condición muy importante dadas las circunstancias; debia de ser extremadamente barato de construir.   

 Con estas premisas me aplique a diseñarlo porque a la mañana siguiente iría con Luis Martinez y la furgoneta en busca de hierros de ocasión que nos pudieran servir. Tras un par de visitas y con un presupuesto, aunque de hierros nuevos, nos encaminamos al taller de Javi, donde ibamos a realizar los cortes y las soldaduras. Alli pronto nos dimos cuenta  de que echando mano de unos cuantos retales y restos de vigas nos podiamos arreglar, tan solo era necesario introducir algunas modificaciones al diseño sobre la marcha. De este modo nos emplazamos para la mañana siguiente temprano para comenzar el trabajo.   

 Con el fin de no interrumpirnos a mediodia planeamos tambien comer alli, asi que como el ahorro en los hierros iba a ser considerable invertí parte del presupuesto en la carniceria y en un buen acopio de cervezas. Tres kilos de carne para una dura jornada de hierros con barbacoa incluida.   

  El primer paso fue encontrar el hierro que nos sirviera de base para el apoyo del barco y,  aunque el diseño inicial preveia una pletina de 20 m.m para esta función, encontramos un trozo de viga UPN con las medidas casi perfectas. Y fue un cambio a mejor. La gran inercia que la UPN proporcionaba a la base nos liberaba de añadir a la estructura varios apoyos para evitar que flechase, cosa que la pletina si iba a necesitar. Esto aligeró y simplificó el diseño, lo cual siempre es positivo.   

La UPN que servirá de base.

  Con restos de otras UPNes mas pequeñas, de 10, se harian las patas y los travesaños transversales. Luis Martinez propuso aqui otro cambio dandoles mas anchura de la prevista y la cosa mejoró aun más. Su experiencia como soldador y calderero es un grado. Ademas, una cosa es el autocad y la calculadora y otra muy distinta tener los hierros por la mano, asi que en esta ocasión lo de mayorar las cargas se hizo aplicando la fórmula de “ande o no ande…..” aunque siempre cuidando un poco el estilo en el diseño. Asi pues, comenzamos a construir esta gran “araña”.   

Las UPN pequeñas, aqui cortando los ángulos para los extremos de lo travesaños.

  Nos fuimos repartiendo las tareas, quedando yo al cargo principalmente de cortar y taladrar, porque mis primeras soldaduras pusieron a prueba la paciencia de Luis Martinez, que anduvo tras de mi reparando mis desaguisados, y alguna que otra carcajada de los presentes. He de decir que he ido mejorando. Uno de los primeros trabajos fue taladrar la plantilla de agujeros en la base identica a la del quillote del barco y la parte superior de la orza por donde pasarán los pernos, para sujetar el casco o la orza, segun lo que se este trabajando.   

Taladrando los agujeros para los pernos en la base.

Luis comenzó soldando los travesaños a las alas de la viga que formaría la base.     

Soldando los travesaños a las alas de la viga base.

   Despues de cortadas y de dar los ángulos en los extremos, presentamos las patas y se fueron punteando, dejando la soldadura definitiva para cuando estuviese la estructura completa.     

Mi primer cordón de soldadura. Sin comentarios. Me pase a las labores de corte y repasos con la radial.

Presentando y punteando la primera estructura. Base, travesaños y patas.

Las patas estan dispuestas en ángulo de 45º  en planta para abarcar la máxima área de apoyo posible.  Tambien salen con este mismo ángulo desde las cabezas de los travesaños. Una vez punteada esta parte de la estructura, la que trabajará a compresión, comenzamos a plantear otra formada por los tirantes, que trabajará a tracción impidiendo que las patas se abran. Lo más sencillo hubiera sido arriostrar el perimetro cerca de los pies pero esto hubiera contravenido una de las condiciones antes impuestas, la tercera, que nos pide poder acercarnos al casco sin estorbos o a la orza cuando este sobre la base.  Para ello dispuse una viga central cogiendo dos tirantes abiertos en ángulo hasta las patas en cada extremo. Encontramos unos cuantos restos de perfil T de buena medida que vinieron perfectos y se montaron con la base plana hacia arriba. 

 

Estructura secundaria. Disposicion de los tirantes y la viga central. Perfil T.

Presentando la segunda estructura en su sitio.

 Presentamos y punteamos esta segunda estructura.

Soldamos la bases de la patas, que son unos recortes de pletina de 15 m.m a lo que se ha practicado un orificio en cuya parte superior irá soldada una tuerca de 22. Una varilla roscada de métrica 22 con otra tuerca y una barra soldadas en el otro extremo nos proporcionarán los cuatro apoyos regulables en altura para poder nivelar el conjunto. Despues de puntear todo se comienza a soldar definitivamente con soldadura de hilo, dando cordones dobles a todas las caras y soldando cartelas en los ángulos mas críticos, como los angulos interiores de las cabezas de las patas con los travesaños y en los dos nudos que forma la estructura de perfil T en los extremos de la viga.

Soldaduras definitivas.

Aqui se ven presentados los tirantes de pletina desde los nudos hasta el centro de los travesaños.

 Ya solo restaba añadir un par de tirantes de pletina desde el centro de los travesaños hasta los nudos de los tirantes para añadir inercia al conjunto y cerrar este pequeño circulo de triángulos. Una vez soldado a conciecia todo el cojunto la “araña” estaba terminada.  Como no cabia en mi furgoneta la llevamos en la de Javi, al dia siguiente, y justo a tiempo porque ya  esperaba la grua en el varadero para llevar el “Pilar Ortiz” , por fin, hasta el “astillero”.

 
 
 
 
 

      

La “araña” ya terminada.

Este soporte ha resultado despues ser muy versatil, sirviendo, ademas de para lo que fue diseñado, como un buen banco de trabajo. Desde aqui mi agradecimento a Luis Martinez, sin cuya ayuda no podria haberlo hecho y por supuesto a Javi, a quien me costo varios dias conseguir que me cobrase por los hierros y el empleo de las maquinas. Cuando por fin accedió me cobró 50 euros. ¿Que puedo decir? Con gente asi a mi lado creo que puedo conseguir hacer cualquier cosa. Gracias.  

Luis Miranda.
Sant Carles de la Rápita a 28 de Mayo de 2010.