DOS VUELTAS AL MUNDO 3ª parte.
Voy a intentar explicar de la forma más clara posible cómo he llegado a esta solución, qué me ha conducido a tomar la decisión de dar una primera vuelta al mundo con escalas, otro barco y otra ruta para poder hacer realidad mi proyecto inicial.
Como ya adelanté en parte en la anterior entrada hablando del porqué del cambio de barco, éste proyecto inicial, el que motivó la creación de este blog, aun poniendo yo el barco, aun siendo yo mismo, con mis manos y mis herramientas quien se encarga de preparar el barco, de diseñar sus modificaciones y de la planificación de los inacabables detalles que conlleva una travesía así, es muy costoso. Pero éste adjetivo, “costoso”, hay que entenderlo dentro de su escala. Me explicaré.
Comparado con el coste de iniciativas parecidas que se han llevado a cabo fuera de España últimamente y donde el navegante solo ha de ocuparse en navegar ya que tiene a su alrededor todo un equipo, véase: profesionales para preparar el barco, un ingeniero, mecánico, preparador físico, el médico, el sicólogo, el nutricionista, planificador de ruta y meteorólogo, ect, y en algunos casos toda una familia, padre, madre y hermanos expertos navegantes haciendo piña y por supuesto, entre 20 y 30 sponsors o patrocinadores por caso, como decía, comparado con esto mi proyecto apenas requiere entre una décima y una octava parte de estos presupuestos. Hasta aquí la comparación con iniciativas parecidas, es decir, de particulares; si hablamos ya de la Barcelona Ocean Race con la mitad de lo que cuesta uno de esos palos de carbono o la mitad del sueldo de alguno de los patrones vamos más que servidos. Pero esto es otro mundo. Y tampoco pretendo yo nada parecido, en parte porque prefiero ser yo mismo quien prepare el barco y el viaje y en parte porque otra cosa desvirtuaría el espíritu de este proyecto ya que forma parte del reto el que el navegante, sin el auxilio de grandes infraestructuras humanas o materiales, sea capaz y autónomo para preparar y reparar su barco, en tierra y durante la travesía, y para esto ha de conocerlo pieza por pieza, y nada más eficaz para conseguir este dominio que hacerlo todo con sus manos y su cabeza.
Pero aun así hacen falta unos mínimos, que para un particular, y más aun en mi situación, son bastante gravosos por no decir inalcanzables. De modo que pasa a formar parte de este proyecto y de sus variados desafíos, (además de asumir los riesgos personales de esta travesía, de la navegación con todo lo que conlleva, de preparar uno mismo el barco, de trabajar la fibra, el acero y la madera, de diseñar y construir los sistemas para garantizar una mínima seguridad, de organizárselas para prescindir del motor de gas-oil y ser, durante diez u once meses, energéticamente autosuficiente ), la necesidad, insoslayable, de conseguir el dinero y/o, en especie, los materiales y los equipos para preparar el barco. Y esto se reduce a una pregunta:
¿Cómo conseguir que en España los patrocinadores se interesen por un proyecto como este? Ó lo que viene a ser lo mismo.
¿Porqué, habiendo hecho más o menos lo mismo que otros fuera de aquí, no he conseguido, después de un año y dos meses, más que 500 euros en patrocinios? Y esto tras firmar un minucioso contrato de obligaciones publicitarias y que apenas ha llegado para pagar dos meses del local donde trabajo con el barco y que probablemente me toque devolver.
¿Porqué, cuando el proyecto ha tenido una aceptable difusión en los medios y al parecer interesa a la gente, a vosotros, con éste blog que va a llegar a las 50.000 visitas, que según me dicen tratándose de este tema y estando en este país, es mucho, no ha obtenido más respuesta que la bienintencionada aunque simbólica antes citada.?
Desde luego que yo no he hecho lo suficiente ni tal vez lo adecuado, pero es que hace un año no tenía ni idea de cómo funcionaba todo esto. Para más complicación, quienes se me ofrecieron para hacerse cargo de todo este asunto de los patrocinios desparecieron sin más noticia y yo en mi candidez me vine a San Carlos con la única idea de encerrarme ocho meses en el taller a preparar mi barco. Y mi dinero se acabó, y yo llegue hasta donde llegue, y a partir de ese punto ya empecé a preparar y reparar los barcos de otros para poder subsistir, trabajando sin horarios casi toda la primavera y todo ese infernal verano (algunos de los que me leéis lo sabéis bien) hasta el punto de no tener fuerzas ni ganas de seguir con este blog. En Septiembre, cuando se acabo el trabajo, me prestaron un pequeño barco y, física y mentalmente agotado y sin apenas dinero, me escape de este pueblo y durante un mes navegue en solitario. A la vuelta ya había decidido que no iban a poder conmigo y que encontraría la manera de seguir adelante, aunque ya tenía claro que no podía seguir así y que había que cambiar de estrategia.
Pero volviendo a la pregunta de antes, ¿Qué es lo que pasa con los patrocinios?
Hay quien te dice que es la crisis, que no hay dinero para nada, etc., pero ahora sé que no esa la cuestión. Nos podemos imaginar la discusión en uno de estos despachos:
¿Quién es este tío, de donde ha salido?
¿Quién lo conoce? ¿Ha ganado alguna regata, es olímpico?
¿Quién me garantiza que sea capaz de hacerlo, que no voy a hacer el ridículo y mi marca con él si todo esto es un fiasco?
Son preguntas duras pero la realidad es así.
Aun recuerdo una reunión en las oficinas de una empresa dedicada a gestionar los patrocinios de grandes marcas. El gerente, después de escucharme, y con exquisita educación, me vino a decir que le importaba un carajo de que iba mi proyecto y sus objetivos, que yo era un “producto” y que como tal, ect, ect. Ya os podéis imaginar el resto. Me recordó bastante la cosa a aquel tipo insufrible que se gozaba en humillar a los concursantes de un famoso programa-concurso de tv cuando comparecían a que los puntuase.
Y así funciona esto, y habrá que demostrar antes de pedir, y el movimiento se demuestra andando, en este caso navegando. Navegando y difundiendo, es decir, escribiendo y documentando lo que se navega. Y tal vez ahora empecemos a encontrar el sentido y la necesidad a esta primera vuelta al mundo para poder realizar la otra.
Navegar y escribir. Estas son mis armas, los medios que tengo a mi alcance y con los que me tengo que arreglar. Y un pequeño barco que me cobija y que navega, y que con un abordable presupuesto puedo preparar para estos primeros pasos que hagan realidad lo que ahora parece imposible.
Aun hay más cosas y muy importantes, pero esta entrada ya es demasiado larga.
En breve continuo.
Luis Miranda, 1 de Febrero de 2011, desde la cabina del Vito.
Os dejo un vídeo del pasado Septiembre. En esta travesía tuve un accidente en Santa Eulalia del río y destrocé el timón del Vito. La mecha(el eje) quedo completamente doblado y la sensata opinión general es que tomase un avión para volver y encargase un timón al astillero, porque aquello, al parecer era irreparable.. Fueron ocho horas de paciente trabajo y encontrar una herrería que me dejase usar sus herramientas. Quedo casi perfecto y pude continuar viaje. No siempre lo que dice todo el mundo es siempre la única verdad. Parece ser…
Me gusta:
Esta entrada fue publicada el 02/02/2011 a las 3:12 pm y archivada bajo Uncategorized con etiquetas Barcelona Ocean Race, barco, blog, cabrera, carajo, costoso, España, familia, herramientas, ingeniero, Mallorca, médico, mecánico, metereologo, nutricionista, olimpico, patrocinador, regata, restrategia, sicologo, sponsor, talle. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.

03/02/2011 a 6:06 pm
Hombre, hasta cierto punto se comprende la actitud de los patrocinadores (no el trato, todo el mundo merece respeto, por supuesto). Puede que tus conocimientos y experiencia sean más que suficientes para la aventura que pretendes, pero quizás no lo transmites. por ejemplo desde este blog parece que tu única navegación en solitario ha sido la de este verano, aunque supongo que es una falsa impresión y que tendras muchas olas a tus espaldas.
Seguro que “aportando pruebas” sobre tu experiencia consigues algo más.
05/02/2011 a 1:53 pm
¿Que el timón quedó “casi” perfecto? Quedó exactamente igual y perfectamente alineado. Imposible determinar la diferencia ni con un juego de galgas. Parece increible que con un perfil metálico , un par de sargentos y el propio peso, se pueda hacer semejante cosa.
08/02/2011 a 11:06 pm
Marinero,
Desde mi particular Cabo Leeuwin, te envío un regalo musical de la mano de Claudio Arrau interpretando a Schumann (Carnaval de Viena).
Cierra los ojos y disfruta….
A veces para dar un salto hay que caminar hacia atrás para coger impulso.
Adelante:
15/02/2011 a 1:49 am
No sé si conoces a una familia que viven en un barco a vapor, ellos se lo han restaurado con mucho esfuerzo, han vendido su casa, su empresa y lo han dejado todo por un sueño: restaurar un barco a vapor , pieza de museo.
Pues tenían la esperanza de contar con ayudas, para convertir su barco en algo para que el resto de la gente pudiera disfrutar de lo que era un barco a vapor . Salieron en la tele. Pues bien, ellos se encontraban amarrados a su suerte en Cartagena, donde parece ser que muestran su barco a los turistas y solicitan la voluntad, y así van haciendo.
15/02/2011 a 1:54 am
por si te interesa:
http://amigosdelhidriasegundo.blogspot.com/
20/05/2011 a 12:39 am
Estimado Luis , hoy lei tu idea de dar 2 vueltas la mundo para financiar tu proyecto original creo que es una buena idea esa experiencia y al recorrer tantas millas y el conocer diferentes cosas y vivencias sin duda te va a dar otra perspectiva y abrir otras puertas al igual que veras alguna luz , no dejes de buscarla tienes mucho camino recorrido para flaquear sigue adelante y piensa que el viento y el ingenio te puede llevar muy lejos adelante y fe